La santa locura

   Es hora de reivindicar la santa  locura. De festejar el baile  de  libertad y  plenitud que supone dejar de estar en contacto con lo que debería ser , con lo que se espera, con lo normal y lo correcto.   La danza en la que somos capaces de dejarnos en paz, de romper las cadenas y volver a sentirnos en lugar de pensarnos.

 Siempre hay tiempo para volver a ser niños descalzos sobre la hierba mojada. De escapar de la esclavitud. De romper con todo durante un instante. De ser dueños del caos.  De hacer limpieza.  De rebajar la tensión y vomitar cuando la digestión mental se nos hace ya demasiado pesada.

Es hora de festejar que se nos valla la pinza, que se nos valla la olla, que perdamos los papeles. De tocar guitarras que no existen, de cabalgar unicornios rosas, de correr con tacones buscando charcos.

 Es hora de sentirnos terriblemente maravillosos. Terriblemente libres. Infinitamente vivos.

Solo en la locura  es capaz de habitar la genialidad, el  amor incondicional, el valor  suicida e intenso de sentirse vivos. Vivos para reír, para crear,  para explorar paisajes nunca antes visitados mas allá de los límites de lo que se espera de cada uno de nosotros.

Anímate.  Date el gusto. Haz una lista de diez locuras que te gustaría hacer antes de que acabe el año. No se, apúntate teatro, haz rafting. monta en globo, coge un autobús solo por el placer e recorrer la ciudad, baila bajo  la lluvia,escribe postales a  tus viejos amigo a ver que pasa. Recorre la estación de tren buscando abrazos.Improvisa. Arriesga.

Siente como la vida te recorre. Coma cada poro  de tu piel vale la pena.

Siente que eres única, que eres especial, que no hay nadie como tú sobre la faz de este planeta llamado tierra.

 

 

 

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