El viaje empieza en tiCategoriesAprendizajes Blog Crecimiento personal Libertad Transformación

Google nos ayuda a encontrar cualquier cosa menos a nosotros mismos.

Nos encanta viajar, aunque solo sea hasta el fondo del pasillo montado en un triciclo.  Conocer nuevos lugares, traspasar fronteras, invadir continentes, explorar las lunas pendientes. Viajar nos abre la mente, nos dilata las pupilas del alma, mantiene vivo al aventurero que nos habita desde niño. Viajar supone una vacuna contra la intolerancia, contra la comodidad y la monotonía. Supone abrirse a las experiencias, a los desafíos, a la soledad, a lo diferente. No importa a donde vayas. No importa como sea el camino. Tampoco importa quién seas, porque cuando vuelvas ya no serás la misma.

Conocerse a uno mismo no es más que un viaje a nuestro interior, a salir de la trinchera en la que nos hemos refugiado del fuego amigo en el que, si tenemos la paciencia y la serenidad suficiente, podremos reconciliarnos con nuestras heridas o con las  caricias esperadas. Un viaje con premeditación y alevosía.

Una singladura para la que no necesitaremos maletas, ni billetes, ni coger aviones o esperar trenes. No nos adaptaremos a ningún horario porque  nada ni nadie nos ha de  esperar. Cualquier momento será el preciso. Cualquier instante será el mejor para reconciliarse. Seremos los amos del tiempo y los dueños de espacio. Dejarse llevar será la premisa, la única regla en un viaje sin normas.

Cuando estemos listos, con una mano en el corazón y otra en la esperanza, levaremos anclas. No habrá vuelta atrás. El infinito con frontera.

Y una vez fijado el rumbo incierto, traspasaremos límites y fronteras. Descubriremos poderes que no creíamos poseer.  Tomaremos castillos y fortalezas hasta ahora inexpugnables. Conoceremos al músico o el payaso que llevamos dentro. La pintora o la  bióloga. El buen padre o a la mejor  amiga. Exploraremos exóticas selvas de nuestro pasado que hasta ahora permanecían ocultas en el temor o en la espesura de la resignación.

Nos enfrentaremos a nuestro reflejo. Nos diremos honestamente lo que deseamos, por lo que estamos dispuestos a luchar y a que estamos dispuestos a renunciar. Infinitas voces  nos estarán esperando para ser escuchadas. Solo nos  hará falta prestar atención,  abrir las puertas y que la claridad disipe la niebla.

Sabemos que el conocimiento es el verdadero cambio. Cambiamos  aprendiendo, dudando. Pero también sabemos que el cambio(el-cambio-estratégico) es una habitación cuya puerta solo puede ser abierta desde dentro.

Y conocerse también implica aceptar lo que el camino nos va a deparar. Seguramente aparecerán miedos y temores. Recordaremos nuestros naufragios y miserias. Nos vendrán a la cabeza promesas incumplidas. Tendremos que enfrentarnos a verdades y a autoengaños. Asumiremos nuestras culpas, el dolor de los pecados propios y ajenos.  Será un territorio muchas veces hostil. Muchas veces asolado. Muchas veces quedaremos desnudos delante del espejo. Expuestos a la única verdad que nadie nos dijo. Será una lucha entre la honestidad que nos debemos a nosotros mismos y la sinceridad que les debemos a los demás.

Viajemos pues a nuestro interior. Viajar no es cuestión de dinero sino  coraje.

La santa locura de dejarse en pazCategoriesAprendizajes Cambio personal Coaching Crecimiento personal Libertad Trasnformacion

La santa locura

   Es hora de reivindicar la santa  locura. De festejar el baile  de  libertad y  plenitud que supone dejar de estar en contacto con lo que debería ser , con lo que se espera, con lo normal y lo correcto.   La danza en la que somos capaces de dejarnos en paz, de romper las cadenas y volver a sentirnos en lugar de pensarnos.

 Siempre hay tiempo para volver a ser niños descalzos sobre la hierba mojada. De escapar de la esclavitud. De romper con todo durante un instante. De ser dueños del caos.  De hacer limpieza.  De rebajar la tensión y vomitar cuando la digestión mental se nos hace ya demasiado pesada.

Es hora de festejar que se nos valla la pinza, que se nos valla la olla, que perdamos los papeles. De tocar guitarras que no existen, de cabalgar unicornios rosas, de correr con tacones buscando charcos.

 Es hora de sentirnos terriblemente maravillosos. Terriblemente libres. Infinitamente vivos.

Solo en la locura  es capaz de habitar la genialidad, el  amor incondicional, el valor  suicida e intenso de sentirse vivos. Vivos para reír, para crear,  para explorar paisajes nunca antes visitados mas allá de los límites de lo que se espera de cada uno de nosotros.

Anímate.  Date el gusto. Haz una lista de diez locuras que te gustaría hacer antes de que acabe el año. No se, apúntate teatro, haz rafting. monta en globo, coge un autobús solo por el placer e recorrer la ciudad, baila bajo  la lluvia,escribe postales a  tus viejos amigo a ver que pasa. Recorre la estación de tren buscando abrazos.Improvisa. Arriesga.

Siente como la vida te recorre. Coma cada poro  de tu piel vale la pena.

Siente que eres única, que eres especial, que no hay nadie como tú sobre la faz de este planeta llamado tierra.