A mayor exigencia, mayor resistencia

La extraña tortura de exigirnos más allá de nuestros límites. De pedirnos escalar ese Everest particular sin oxígeno ni sherpa en que hemos convertido nuestros días. En el Himalaya tienen un dicho a la hora de escalar una montaña: “Empieza como un viejo si quieres acabar como un niño“.

Dar el 100% no es darlo todo, en todo momento y a todos. Dar el 100% es dar lo mejor de de ti. Nada más…y nada menos. Es comprometerse hasta las cachas y disfrutar del camino.

Buscar tu mejor versión no es una descarga continua de actualizaciones de ti misma. No eres un aplicación, ni un programa. Ni nada punto 0. Además, que coño, en tal caso eres una versión original. UNA V.O única. Eres TÚ y los pasos que vas dando.

La búsqueda de la perfección es sacar un billete a ninguna parte. Una celda sin barrotes para una pena sin condena. Hazlo lo mejor posible, de eso se trata,¿no?. ¿Acaso conoces una puesta de sol perfecta, un río perfecto, un cielo estrellado perfecto? Su belleza radica en su singularidad, en su misterio…en su magia.

El miedo a perder el control nos hace perder el control. Intentar controlarlo TODO es el camino más corto para acabar no controlando NADA. Saberlo todo, planificarlo todo antes de de dar el siguiente paso posiblemente hará que ese paso tarde mucho más de lo deseado. Un bucle infernal de dudas, de parálisis, vamos, UN SINVIVIR.

Hay preguntas que no tienen repuesta, ¿qué hubiera pasado sí…? ¿Y si?… De la misma forma que no hay gatos con tres pies. Buscar  repuestas lógicas a preguntas ilógicas es una mala estrategia para acabar bien el día.  

 Diferencia bien si tienes un problema o tienes un conflicto. 
 En un PROBLEMA están  involucrados TÚ y un OBJETO, TÚ y un DESEO o TÚ y una NECESIDAD. Para buscar la solución utiliza la lógica y la razón. 
 En un CONFLICTO están involucrados TÚ y TÚ, TÚ y OTROS/AS o TÚ y el MUNDO. Para encontrar la solución usa la empatía y la comunicación. Y si crees que esto es un lío, échale un vistazo a este enlace.

¿Y realmente, vale la pena alcanzar el equilibrio exterior (satisfacer la expectativas ajenas) a costa de perder tu equilibrio interior?, ¿Es rentable acostarse todos los días con la lengua fuera para sentirte una fuera de serie?, ¿En serio?. ¿Qué precio estás pagando para conseguir el aprecio? ¿ En quién te estás convirtiendo si no inviertes un poco en azucarillos para el alma?. 

Una respuesta

  • Como siempre, me parece muy interesante…, para reflexionar, y no buscar lo inexistente, ‘ la perfección’, observar el conjunto y no el detalle, buscar la armonía en un todo, eso me parece a mi lo ‘perfecto’

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